viernes, 12 de septiembre de 2008
Parque de retiro y Palacio Real.
sábado, 16 de agosto de 2008
Marcha madrileña, un sol de noche!!!
jueves, 7 de agosto de 2008
Madrid los saluda...
lunes, 16 de junio de 2008
El Viejo Continente...Nueva aventura.
Arribe a Madrid el día 22 de mayo tras un vuelo incomodo y agotador.
Llevo en España mas de 3 semanas y mis primeras impresiones se mezclan con la nostalgia de mi tierra lejana...Madrid me recibió con su agitada vida, su policultura, sus intolerancias y agazajos.
Por fin estoy en la tierra de los toros y el buen vino, aunque debo admitir que nada de ello aun vi. En cambio me undi en el mundo subterráneo de los metros, donde las mil y una lenguas y dialectos se oyen en el aire y los colores de las etnias se hacen notar, como también se notan las miradas de indiferencia y desaprobación.
Los bares son el punto neurálgico de encuentro pasadas las 18 hs, sea el día que sea, todo el mundo aquí se toma su caña acompañada de una deliciosa tapa española.
Por las noches Madrid comienza un nuevo día, el de las hormonas, los excesos, la seudo libertad del alcohol y las drogas. Aquí hay cabida para todos los géneros, estilos de música, orientación sexual, países, niveles económicos, aquí cada uno tiene su lugar por unas horas.
Mis primeros días los competí con mis amigos colegas médicos Mariano y Roberto, pero me hospede en un hostal internacional en el centro de Madrid, donde comparti habitación con 7 italianos. A la semana ya me instale en una habitación donde comparto cuarto con 2 parejas de paraguayos.
Conseguí mi primer empleo en la ciudad de Badajoz, trabajo como medico en un parque acuático muy grande llamado Lusiberia. Aquí trabajare hasta el día 19 de junio lo que me permitirá recaudar algo de dinero para seguir conociendo lugares.
Ya publicare un poema al que titule "Badajo, mi soledad y mujeres sin mar"...Hasta entonces...
jueves, 29 de marzo de 2007
Brasilia y vuelta a casa
“De un sueño moderno surgió esta ciudad. Hoy la noche por sus calles son desoladoras: Los bloques de viviendas, en las supermanzanas, pintados en aerosol en una búsqueda expresiva que ninguno de los maestros se hubiera podido imaginar (ni los racionalistas ni los expresionistas). Su tesis estaba equivocada, esta ciudad no se puede caminar, su noche no tiene vida… quien sabe el resto de las noches. La oscuridad, el aerosol fosforescente, nadie… no hay ciudad. Realmente Brasilia es una utopía. La música tecno del transporte ilegal, desarraigo, lugar de desencuentro.”
“Ahora escribo desde la ferrorodoviaria, sentado con los vagabundos, los solitarios, los que no tenemos para el hotel. Me acaban de repartir chocolate caliente y galletitas como a uno más. Pensar que hace menos de mediodía me encontraba esperando un vuelo de 600 mangos para esquivar el amazonas. Doble careta tuve hoy, un miserable de lo que fui… pasar desapercibido entre turistas o empresarios como entre los crotos de la capital del pequeño Brasil. Demás esta decir con quien estoy mas cómodo.”
“La ciudad de Brasilia tiene sus buenos y malos momentos, ¿Cómo distinguirlos?: Llegar a la rodoviaria, la Terminal del centro, recién pasada las seis y tomar “o café da manha”, mezclarse entre las hormigas que empiezan a surgir debajo de la autopista. Caminar en un eje monumental desolado es otro momento único, sábado, todo parece para mi y todo merece foto. Enfrentarse con su dualidad de sectores blancos, limpios, grandes explanadas, pero también los sin techos aprovechando tanta monumentalidad para dormir bajo algo, solo para eso les sirve… o los mercados espontáneos, junto a la rodoviaria y los grandes shopings al mirar hacia arriba.”
Bruno de la ciudad Goiania me acompaño esa noche, compartiendo historias de sus garotas y de mi viaje, de porque el abandona Brasilia, donde estan las mas lindas mulheres… me hubiera gustado preguntarle porque no suelta esa botella y si todas las noches vuelve a abandonar a brasilia.
Pero si hay ciudad, se manifiesta de manera distinta a las nuestras.
Si hubo ciudad en la ferrorodoviaria…por ejemplo.
Escritos recorriendo Brasilia:
“El espacio Oscar Niemeyer esta destruido, pequeña ironía.”
“La plaza de los tres poderes parecía mía solita. Abajo, alejándose, un parque, no era mío, estaba usurpado. No quiero esta plaza, ni la merezco, nadie se merece tal soledad.”
“Sobre el eje monumental cualquier mirada es una maldita postal. Esta arquitectura se luce, es hermosa. Bajo sus pies despiertan la gente y niños de la calle… ¿ y cuanto vale un mármol de su catedral? Algún ayuno saciara seguro.”
“El acero de la santa catedral cruje, se estira, todo hace pensar que se mueve o acaso se esta despabilando tras la noche. Sus lineas y el reflejo del agua manifiesta el movimiento. Se accede por subsuelo oscuro, para luego toparse con luz y color.”
“Entre las autopistas el espacio es descomunal, monumental, pero la gente recurrió al caminito de hormiga, dejando ver la tierra roja que hay debajo de la ciudad.”
“Encontré la escala humana entre algunos ministerios: banquitos, árboles, arbustos, un sendero curvo…”
Haciendo dedo en puerto iguazu:“Siempre hay un ángel de turno cuando parecemos estar solos: pero no con alas, plumas e intocables, estos son de carne y hueso, frágiles, dubitativos pero reales. Hoy apareció en una bici, casi no llegando al asiento y le ofrecí mate.”
“El martes 13 la Terminal de posadas fue mi hotel, al otro día fui a la vieja estación de trenes, donde esta también la municipalidad y la policía, todo muy pueblo, el encargado de dirección de ingeniería vial dibujando en una mesa a la sombra sobre la vereda, el ruido a tractor, la calle baldeada… estoy en casa.”
“La ultima parada antes de Córdoba, fue el pueblo de San Salvador, Entre Ríos, de gente amable y conversadora. El viaje me dejo lleno, exhausto y fuerte al mismo tiempo. Flaco, pero con una voluntad y sueños enormes.”
“Todo funciono: El ángel de la guarda de la ziqui, el rosario de la ma, los “buenas suertes” y “cuídate”, la virgen de lima de la flor, la olla de la abuela, la amistad, escribir, los arreguez (los ángeles son bichitos habituales), las caras nuevas, el calor y el frío, los hoteles y los bancos en las terminales, las promesas (de plumas y flores), los mails, el cansancio y los momentos de pereza… todo para que estemos con Onky en casa, en alguna de nuestras casas”.
Cartagena, Venezuela y el regreso...
Cartagena…
Cartagena de Indias, la perla del caribe, nos recibió majestuosa, con sus altas y bellas murallas que encierran más de lo que uno piensa. Historia de más de 500 años yace allí custodiada por murallas tercas y cañones oxidados que no dejan de mirar ese bello mar en el que hoy ya no hay piratas al acecho, pero nunca se sabe cuando pueden volver…
Caminar por esas estrechas callecitas de empedrado bajo la sombra de elegantes balcones coloniales, de los que cuelgan racimos de flores de todos colores que pretenden llegar al piso, es una sensación difícil de explicar. De fondo se escucha como rompen las pequeñas olas del calido y transparente mar caribe, los turistas compran frutas y artesanías, y, desde donde hace 500 años se asomaban fusiles, hoy se sientan las parejas enamoradas a compartir el sabor de sus labios.
Bocagrande es un de las playas mas concurridas, arena fina y palmeras cargadas de cocos nos recibieron antes de meternos al mar. Bellas morenas ofrecen masajes al que rechace con mucha pena por falta de cash.
Luego de varias averiguaciones partimos hacia “Baru”, una isla paradisíaca que forma parte de un conjunto de islas llamadas “Islas del Rosario”. El tur es bastante caro entonces salimos por nuestra cuenta, tomamos 2 colectivitos que nos dejaron en el puerto, donde una pequeña balsa nos cruzo hasta la isla luego de un pequeño percance donde casi nos caemos al mar con todas nuestras mochilas.
Al llegar a Baru no pensamos que tendríamos que caminar tantos km para llegar a Playas Blancas, paradisíacas playas de coral, palmeras y por supuesto, arena blanca. Caminamos durante 3 hs bajo un tremendo sol para recorrer
Cuatro días estuvimos en esa isla, donde comimos ostras, mucho pescado, y tomamos coco loco, bebida con ron, para cumplir así con el sueño de estar en una paradisíaca isla del caribe. Un aldeano que vendía artesanías me dijo, “acá somos ricos sin dinero, tenemos el mar que nos da todo, tenemos paz, ese preciado tesoro que vienen a buscar los turistas por unos días, para luego volver a su estresante mundo con el fin de hacer dinero para poder venir acá”.
Venezuela…
Maracaibo nos recibió con un calor infernal, el termómetro superaba los 40 ºc, la feria estaba plagada de gente, los precios por las nubes, mucha pobreza y pintadas chavistas que prometen igualdad, mientras desde la cima de los edificios las publicidades norteamericanas tapan el cielo.
Un solo día nos basto y escapamos, literalmente, hacia Caracas, donde el panorama no solo que no mejoro sino que empeoro. Abundaban los militares en las calles, que con muy mal trato revisan tus documentos y equipaje, yo me pregunto ¿donde esta esa alegría que caracteriza a los venezolanos?, ¿me confundí de país?...
En fin, estuve 2 días caminando entre altos edificios, codeándome con militares y la desigualdad social, entre pobres muy pobres y ricos muy ricos. Son 7 los años que Chavez lleva en el poder y parece que nada a cambiado, el petróleo se regala, con 2 pesos uno llena el tanque, pero el trasporte cuesta el doble que en Argentina. Comer un plato de fideos en un puestito cuesta 15 pesos y comprar el paquete de fideos en el súper cuesta 8 pesos.
Desde Maracaibo estamos viajando con una chica de Suiza, Tania, la cual no tuvo mejor impresión que nosotros.
Partimos en colectivo hacia la frontera con Brasil, un viaje de casi 2 días, con un paisaje cambiante con ríos y montes verdes, hasta zonas áridas y desoladas. Venezuela es un bello país, al cual no le pudimos sacar todo el jugo que queríamos, del cual, estoy seguro, nos llevamos una superficial impresión, más negativa que positiva, y al cual espero volver algún día para encontrarme con menos pobreza y mas sonrisas.
Brasil…
El dinero se estaba acabando y un rápido cálculo nos informo que no podríamos bordear este país por sus costas. Decidimos tomas el camino mas corto y rápido, con el fin de llegar a casa antes el 13 de marzo para terminar de tramitar mi titulo y el Luciano comenzar las clases. Así fue como decidimos viajar hasta Manaus y tomar desde allí un avión hasta Brasilia, para viajar en colectivo hasta Córdoba, concluyendo así 3 meses de viaje, donde me encontré con muchas sensaciones, personajes, historias de vida, realidades y fantasías, que dejaron en mí una sola premisa… VOLVER.