domingo, 25 de febrero de 2007

Ecuador




Guayaquil nos recibió en carnaval, la ciudad estaba medio vacía, todos se iban a otras zonas turísticas. Es peligroso… dejar una ventana abierta del bondi en esta época es peligroso, los muchachos son muy punteros con las bombuchas y en un par de cm de abertura hacen milagros, siempre encuentran un intersticio para bañarte. Igualmente el sol y el calor hacen el resto.
La ciudad tiene una organización parecida a nuestras capitales, la misma dualidad: A la salida tanto barrios privados como casas humildes. Adentro, en su corazón, zona del mercado donde nos refugiamos y la zona mas paqueta representada en el malecón 2000, un mini Puerto Madero que se reserva el derecho de entrada de alguien que ensucie el paisaje.
Ahora me pregunto quien paga estas construcciones y como es posible que estos mismos no puedan hacer uso de un supuesto espacio urbano si alguien lo decide.
La plaza central se cierra de noche, enrejada completamente a través de gigantes portones corredizos. La espesura de sus miles de árboles no tiene acceso en la oscuridad.
El comedor del sindicato de los trabajadores de la Guaya, nos permitió probar el chicharrón de Ecuador, trozos de chancho, en especial el cuero, acompañado de bananas fritas. En el lugar se juntan los grupos de muchachos a tomar alguna cervecita. Su correlativo en Las Varillas, seria un “varillense” o del “rojo” frente a la plaza.
El campo es una zona muy húmeda, bananeros por todos lados, debe ser como chorear choclos en Las Varillas. Las casitas livianitas, de madera, están hechas para una buena ventilación, abiertas y sin vidrios, el riesgo de inundaciones hace que se construyan sobre troncos de la zona. Muchas veces con puentes larguisimos cada una de ellas que las une a la ruta principal. Todo me parece muy inestable, acá a habido varios accidentes naturales por la corriente del niño, como al norte de Perú.
Lamentablemente acá es difícil hacer dedo, así que viajamos en bondi, de esta manera conocemos todo de manera superficial, solo las grandes ciudades, se extraña esos pueblitos de Argentina y Bolivia, donde se podía compartir mas con la gente, y ya sabemos como son las grandes ciudades…
A Quito llegamos el domingo 18 a la tarde, a la Terminal que esta en el mismo centro histórico. Recomendamos a viajeros el hotel de Don Telmo a media cuadra de la plaza de Santo Domingo de esmerada atención y económico.
Quito fue la primer ciudad patrimonio de la humanidad, menos mal, su centro histórico es hermoso. Se nota un gran trabajo urbanístico en busca de uniformidad. No existen las típicas cartelerias de colores, sino que todo negocio, museo, catedral, tienen un mismo tipo de letras, del mismo tamaño y color. Nada de extravagancias o querer sobresalir.
Aun así, existen varios crímenes a la ciudad, a los alrededores del casco histórico, con edificios en altura bien vidriados, oscuros, nulos, de geometría rebuscada sin sentido… deberían meter varios presos.
En Ecuador de feriado en Quito no quedo ni el loro, debe faltar ese tumulto propio de las capitales, y como tal es como un monstruito de mil caras y solo nos permitimos conocer un par de ellas.
El templo de la Compañía de Jesús, se destaca más que el resto, su interior es de textura dorada, una red, piel en claroscuro. Me senté un rato en misa, y me puse a pensar que “un templo verdadero no tiene religión. En él, el hombre esta en silencio con su alma y se convierte en su Dios y en su respuesta”. Me fui medio rápido, no sea cosa que me haga filósofo…

La ruta del sol hacia Ecuador.




El 11 de Febrero salimos en un bus hacia Ancon, primer pueblo a la salida de Lima rumbo al norte. Allí hay una balanza electrónica donde deben detenerse todos los vehículos. Hablamos con la policía y ellos nos consiguieron un colectivo a mitad de precio que nos dejo en Chimbote, principal puerto del país ubicado a 420 km de Lima y a solo 2 hs de Trujillo, hacia donde nos dirigimos en otro bus.
Paramos en un hostal que se asemejaba mucho a una cárcel. Allí nos encontramos con 2 francesas con las que presenciamos una pelea con cuchillos por desengaños, que se libro a solo 2 mts de nuestra mesa en un económico restorante. Recorrimos la plaza central, como lo hacemos siempre al llegar a un nuevo lugar, ya que las plazas, como dice el Capitán, son el espacio social de convocatoria mas usado por el pueblo, su sitio de manifestación y su cuna de descanso.
La mañana del 12 de Febrero la dedicamos a conocer las ruinas de Chan Chan. Estas ruinas pertenecen a la cultura Chimu, que se extendió por la costa norte del Perú en los años 800 a 1500 d.c. Chimu es un ciudad de adobe, la mas grande del mundo, que posee 28 mts cuadrados donde se pueden ver viviendas, cuyas paredes poseen una base de 1,50 mts y asciende disminuyendo de espesor para terminar con punta trunca. El viento, la lluvia y los saqueadores de tesoros, contribuyeron a que los dibujos que poseían sus paredes se borrasen.
Salimos de Chan Chan y nos fuimos a Huanchaco, un pueblito de pescadores ubicados a pocos km de Trujillo. Allí hay grandes playas y feroces olas. Se mezclan los surfistas con los pescadores que se suben a sus pequeñas canoas de totoras y barrenan las olas en ellas sin nada que envidiarles a las tablas.
El 13 de Febrero dejamos Trujillo para dirigirnos a Chiclayo en un camión. El camionero nos compro una bolsa de caña de azúcar a cada uno y nos dejo a 20 cuadras del centro de Chiclayo. Esta gran ciudad posee uno de los más impactantes mercados, donde se venden hasta las cosas más insólitas. No lo pudimos recorrer todo por que son mas de 7 cuadras, pero nos basto para comprarnos un nuevo calentador, platos y cubiertos, ya que estos fueron robados en La Paz.
Cerca de la ciudad, como a unos 40 km se encuentra Sipan, unas ruinas Moche que datan de los años 200 a.c al año 600 d.c.
El 14 de Febrero nos fuimos a Mancora, un pueblo que posee unas bellas playas de fina arena y altas olas que atraen a los surfistas durante todo el año, ya que posee una temperatura promedio de 25 ºc. Armamos nuestra carpa en la playa y pasamos 2 días de relax, dedicándonos solamente a leer e intentar barrenar las olas con el cuerpo.
El 16 de Febrero cruzamos la frontera y nos metimos en Ecuador, país tropical conocido por sus inmensos cultivos de bananas. A la noche llegamos a Guayaquil, ciudad que es la capital económica del país.

Lima



Ya de regreso en Cuzco nos dedicamos a dormir, por que hacia dos días que no dormíamos. A la noche salimos a recorrer toda la zona de bares, donde no solo entras gratis, sino que además te regalan la bebida, que suele ser ron o cuba libre.
El 9 de Febrero salimos rumbo a Lima en colectivo, donde obtuvimos un gran descuento por que éramos 5 los que viajábamos. Hacer dedo en Perú es muy difícil, por que además de haber pocos autos, no se acostumbra a recoger gente desconocida en la ruta.
Como verán los días que estuvimos en Cuzco fueron escasos debido a que esta bella ciudad piensa en dólares en toda época del año. Comenzó a temblar el bolsillo y decidimos continuar viaje dejando cosas pendientes por conocer, motivo mas que suficiente para regresar, algún día.
Durante el trayecto hacia Lima pasamos por Nazca, ciudad donde miles de años atrás vivieron los indios nazcas, tribu muy avanzada en sus conocimientos astronómicos y creadoras de una serie de líneas sobre el desierto “Líneas de Nazca” que forman figuras de diferentes animales con lo cual se cree daban nombre a las constelaciones o eran una alabanza a su dios para que lloviera. Por supuesto que no vi los dibujos ya que para ello hay que tomar una avioneta muy cara. Sin embargo si vi algunas líneas.
El siguiente lugar de interés en el camino a Lima es Ica, ciudad conocida por sus extensos viñedos donde se prepara el mejor pisco y por poseer inmensas dunas de arena donde todos los años se realiza el campeonato nacional de snoward.
Antes de llegar a Lima se nos apareció el Océano Pacifico, inmenso mundo de agua que contrastaba con el gigante desierto costero.
Lima nos recibió como toda gran urbe, humo, ruido, luces, edificios y un hormiguero de gente en sus calles.
Vimos el cambio de guardia, acto realizado todos los días a las 12 hs, y recorrimos algunos edificios históricos, como el hotel Bolívar, la Catedral, la plaza San Martín y la plaza de Armas. Caminamos por sus calles coloniales enmarcadas con antiguos balcones de madera, recorrimos ferias de libros y probamos el famoso pisco sahuer.
Un dato curioso es que en todo Perú, pero sobre todo en Lima, Leo Dan es un ídolo total. Su música se escucha en todos lados y es el artista que metió más gente en un estadio.
Completan el paisaje de esta gran ciudad sus taxis. Son destartalados farleans, chevis y otros barcos que no les conozco el nombre y andan echando cortinas de un denso humo negro, mientras cruzan las esquinas sin respetar las señales de transito.

sábado, 17 de febrero de 2007

6 y 7, hacia el machu pichu




El trayecto que haríamos de Cuzco a Machu Pichu por supuesto seria el mas económico, esto es ir en bus de la ciudad hacia un pueblito llamado Santa Maria, después a otro, Santa Teresa, y desde ahí a pata o camión hasta una hidroeléctrica y por las vías de tren caminar hasta Aguas Calientes (pueblo de Machu Pichu) y subir hasta las ruinas.
El martes 6 nos levantamos bien temprano, pero no fue suficiente, por que los pasajes estaban completos al horario de las 8.30 hs, así que aprovechamos para visitar museos hasta las 13.00 que era el otro bus.
En cuanto los museos esta repleto de los que se refieren a la escuela de pintura de Cuzco, al final los cuadros nos parecían todos iguales, el que si me gusto fue el de arte contemporáneo con unos cuadros impresionantes de artistas de toda Latinoamérica. El museo del Koricancha o Sto Domingo cobraban así que lo esquivamos.
El camino hasta Santa Maria esta repleto de curvas, el paisaje es muy bueno. A la llegada el pueblo (a la tardecita) nos reunimos todos los que teníamos el mismo destino, 3 portugueses (que te hablaban cualquier idioma sin el menor esfuerzo), 2 yanquis girls, un chileno y nosotros. Cenamos. A estos pueblitos les conviene que esta nueva ola de visitantes se quede el mayor tiempo posible consumiendo en él, así que hacen lo posible para alargar tu estadía. Decidimos en conjunto (también mucho por el empuje de los portugueses) salir enseguida hacia Santa teresa, hacer el trayecto de noche y poder visitar las ruinas temprano el miércoles. Alquilamos una combi que en dos horas nos deja en este segundo pueblo, ahí enseguida se te aparecen los muchachos, que te quieren hacer de guías, o que te quedes a dormir, o que comas algo, o que se yo… Al fin y al cabo cruzamos el caudaloso Río Urubamba en una orolla, que es como un canasto de acero que entran dos o tres, que corre en cuerdas que se van tirando manualmente, son unos 30 m de recorrido, con ayuda de guía local tras alguna propina.
Así, como 8 sombras en esa noche húmeda y calurosa emprendimos la caminata de 5 horas hasta Aguas Calientes, con la ropa bien pegadita a la piel. Mitad camino de tierra y mitad sobre las vías del tren, que tenían piedras sueltas que de a poquito te iban carcomiendo los pies. A un costado el Río y del otro las murallas… los cerros, a veces de poses ingravidas y desafiantes.
Destrozados llegamos a Aguas Calientes, a eso de las 4.30 hs de la mañana. Al rato compraríamos la entrada a las ruinas (60 pesos estudiante, si no 120). De esta manera solo las personas con recursos pueden conocer Machu Pichu, los demás parecen que no tienen derecho, la cultura se convierte en negocio, temita medio largo…
Para subir a las ruinas hay escaleras bien agotadoras, es muy humedo, si no se puede hacer en bus.
Todo valió la pena, es enorme, ¿Cómo en medio de esta naturaleza, tan accidentada lograron construirla? Piedras y altura protegiendo la ciudad. Autosuficiente, con terraplenes de cultivos, viviendas de distintos niveles, templos, baños de agua transparente, lugares de vigilancia con vistas impresionantes… piedras cortadas y puestas con presicion de la puta madre.

Cuzco, la ciudad de los Incas







La lluvia nos despertó esa mañana a orillas del lago Titicaca, en la Isla del Sol. Apenas cesaron las gotas desarmamos la carpa y salimos corriendo al puerto, donde el barco estaba a punto de zarpar rumbo a Copacabana. Viajamos en el techo del mismo y durante mas de la mitad del recorrido nos acompaño la lluvia que torno mágico el regreso.
En Copacabana tomamos un bus que nos dejo en la frontera con Perú, hicimos los trámites requeridos, nos cedieron 60 días y cruzamos caminando hasta llegar al primer pueblo peruano llamado Yunguyo a unos 3 km de la frontera.
Si no fuese por los trici-taxis que te acechan por donde estés, no te darías cuenta que estas en otro país.
Partimos rumbo a Puno en un colectivo ya que en Perú hacer dedo es igualo mas difícil que en Bolivia. En el trayecto un control aduanero detuvo a un pasajero del colectivo que llevaba un bolsa enorme de cocaína. El sujeto no ofreció resistencia.
Puno es una gran ciudad, principal puerto peruano del lago Titicaca. Posee una inmensa feria en sus calles donde hay lo que se busque.
De la Terminal caminamos hacia el puerto donde conseguimos un buen descuento para ir a conocer la Isla de los Uros. Estas islas están hechas de un “junco” llamado totora, que permiten que la isla flote.
Según dicen, los Uros comenzaron a vivir en estas islas para escapar a otras culturas dominantes de la época, como lo eran los Incas y posteriormente los Españoles. Dada la capacidad desplazamiento que poseen, pueden movilizarse por todo el lago. Además se encuentran, las conocidas mundialmente, balsas de totora, medio de movilidad que permite a los nativos llegar a la ciudad a comercializar sus productos, llevar a sus hijos al colegio, pescar , etc.
En la actualidad hay 35 islas, donde viven cerca de 1000 personas aproximadamente. Como toda cultura actual los Uros no pudieron resistir el avance tecnológico, poseen en los techos de sus chozas pantallas solares y como no una antena satelital para la infaltable tv.
Caminar sobre la isla es una agradable sensación, uno parece estar caminando sobre un fardo de alfalfa desarmado ( ¡¡¡que comparación mas gauchesca!!! ).
A la tarde tomamos un colectivo directo a Cuzco, a donde arribamos a las 5 am del siguiente día.
En la Terminal de Cuzco te acosan los hoteleros, los taxistas, los que venden pasajes de colectivos, los del quiosco y por supuesto, las empresas de turismo.
Conseguimos un hostal por 30 soles la doble con desayuno baño propio y lo más importante para este blogs, internet gratis.
Esa misma mañana salimos a conocer el centro de la ciudad, con su bellísima y tantas veces fotografiada Plaza de Armas, rodeada por dos imponentes Iglesias, la Catedral y la Compañía de Jesús, y donde todos los días a las 12 hs se realiza el cambio de guardia
Caminamos por sus angostas y empedradas calles, hasta toparnos con la famosa piedra de los doce ángulos, donde recibí 2 veces el reto de un guardia al tocarla, por que según él despertaba a los Dioses.
Si uno comienza a girar en circulo mirando hacia arriba comprenderá porque es tan bello Cuzco. Verdes y contorneados cerros encuadran esta histórica ciudad Inca, donde una vez el sol fue Dios.
A la noche festejamos nuestra llegada a Cuzco con un par de cervezas…solo un par.
Un nuevo día nos recibe con un sol que intentaba calentar el elido frío de tan alta ciudad. Compramos un boleto turístico, con el cual se pueden visitar 16 sitios, y salimos a conocer 4 de ellos.Para ello tomamos un bus que nos dejo a 8 km de Cuzco donde se encuentra Tambopata, también llamado el baño Inca, que es una ruina incaica hecha de piedra, donde se labraron un serie de canales por donde aun hoy discurre el agua. Caminamos hasta Puca Pucara, otro yacimiento arqueológico, el cual representa una especie de casilla de control o puesto de vigilancia en lo alto de un cerro.
Quenco, es una gran roca donde se cavaron túneles y santuarios, y en su cima yace una piedra de sacrificios y según dicen se puede ver la imagen de un águila, un puma y una llama (yo no los vi). Continuamos caminando hasta llegar al ultimo y más interesante yacimiento, Sacksayuman, una imponente ciudadela Inca que vista desde el aire forma la cabeza de un puma y Cuzco seria el cuerpo. Sus inmensas murallas que le permitieron por un tiempo detener el ataque español, están construidas por gigantescas piedras que pesan varias toneladas. En la ciudadela hay varias viviendas de diferentes tamaños y jerarquías. Frente a la ruina hay una gran roca llamada el Trono del Inca, y entre ambos se encuentra una gran plaza donde todos los años se realiza la fiesta conocida como Inti Raymi, para alabar al Dios Sol.

Fiesta de Santa Catalina en Copacabana.



El 31 de Enero partí hacia Copacabana, un pueblo muy pintoresco ubicado a orillas del lago Titicaca, “el lago navegable mas alto del mundo”. Luciano se quedo en La Paz, pero rápidamente encontré otro compañero de cuarto, un Colombiano que estaba un poco loco, lo único que quería hacer era tomar cervezas, vino, o cualquier otra cosa que tuviese alcohol...dure solo una noche y a la siguiente me cambie de hospedaje, consiguiendo uno mas barato (10 bs),con agua caliente y con una cama tamaño “gente normal”, por que la anterior era tamaño “cholita”, o sea que mis pies salían 30 cm fuera de la cama.
Para llegar a Copacabana uno debe tomarse un colectivito que se embarca en una rustica barca de madera para cruzar el lago Titicaca, y continuar un tramo mas por ruta hacia el pueblo. Al llegar, lo que mas me impacto, fue un inmenso cerro, bien cónico, con una cruz en su cima y el lago de fondo. Este cerro se llama El Calvario, es bastante alto y subirlo te lleva entre 30 min y 1 hs aproximadamente. Yo tarde casi 2 hs por que estaba con hojotas, lo cual no es muy recomendable ya que hay muchas piedras sueltas. La vista desde su cima es indescriptible, los barcos parecen de juguetes y el lago se transforma en un inmenso “moustro” con forma de mar, aunque conserva esa paz de domingo por la tarde.
Al llegar a la plaza central, me llamaron la atención 2 cosas. La primera fue su Iglesia, ya que posee un estilo árabe o algo así, con cúpulas cónicas cubiertas por azulejos y sus 4 esquinas poseen capillas que encuadran una galería abierta en el centro, (para mayor comprensión y detalles hay que consultar al capitán, ya que esto de la arquitectura me supera). Los autos adornados por todos lados con distintos tipos de flores fue el otro detalle que me asombro. Se trata de una bendición que se realiza todos los años, junto a la fiesta de Santa Catalina, donde se pide la protección del conductor y su vehículo.
Esa noche el pueblo estaba alborotado ya que al día siguiente comenzaba la Fiesta de Santa Catalina. En las calles se mezclaban lo artesanos regionales, con los “neohippie” argentinos y chilenos, y los lugareños que corrían de un lugar a otro armando las tarimas para poder ver el espectáculo de mascaras y bailes que se presentaría a las 14 hs del siguiente día.
Me levante temprano y me cambie de hospedaje. Me senté en una calle colonial con vista al lago, donde hay algunos vendedores ambulantes, y me puse a leer. Al rato llego Camila, una viajera Brasileña, que se puso a mi lado a vender artesanías, charlamos y almorzamos trucha en un sitio barato para artesanos (me tuve que hacer pasar por artesano),y me dio algunos contactos en Brasil par poder parar.
Caminado por la plaza me encontré con el luchi, que desplegó una gran alegría al verme, ya que en el hospedaje anterior le dijeron que yo ya me había ido a la Isla del Sol.
La Fiesta de Santa Catalina dura 3 días, el primer día es el mas lindo, vimos como se congregaron agrupaciones de todas partes en este pequeño pueblo a orillas del majestuoso lago. Los estilos de baile cambiaban al compás de la música, el calor se hacia sentir y mas de un bailarín se atrevió a quitar la mascara. Las representaciones de sus danzas hacen alusión a la colonización española, se la representa de una manera burlesca, exaltando los rasgos faciales de los colonizadores y ridiculizando sus movimientos y actitudes. También se representa la esclavitud, la alegría, la sensualidad de sus mujeres y muchas cosas mas.
El desfile se extendió hasta las 21 hs, pero la fiesta continuo toda la noche. El alcohol abundaba y se servían todo tipo de comidas. Nos contaron que algunos llegan a estar los 3 días sin dormir, bailando y tomando hasta caer sin fuerzas al suelo.