martes, 13 de febrero de 2007

Isla del sol, 2 de febrero



El viernes 2 de febrero salimos temprano hacia la isla del sol (10 bs a la parte sur) en Lancha plagada de gente de todos lados, unas dos horas y media de viaje con el lago Titicaca que nos da su bienvenida cruel y hermoso, con una lloviznita y frío que te hace recordar todos sus dioses fundadores.
Parece ser que por estar tierras nació el primer inca y no se como no se quedo a vivir con tremendas playitas. Consta de tres comunidades, la parte sur esta mas preparada para el turismo, mas infraestructura. En la del centro mucho no se preocupan por la infraestructura, pero si por cobrarte peaje cuando vas caminando, el que no pagamos ( el santi porque “no tenia plata” y yo “porque mi plata la tiene el santi”). Definitivamente caminamos tres horas por la isla hasta su parte norte, mas humilde pero con mejor playa donde se arman las carpas.
El agua es bien transparente y fría, donde habitan truchas y me sentí cobarde al no intentar pescarlas con el cacho de tanza y anzuelos que tenemos (a mi viejo: perdón), hubiera sido todo un logro.Unas 15 carpitas había en el lugar, con porteños, chilenos e ingleses (jugaron un partido y sinceramente no sabia quien quería que pierda). Los nenitos de la comunidad estaban sedientos de monedas, plata... plata... trataban de ayudarte en lo que sea contal de algunos bolivianos, sus manitos... en ves de jugar y aprender, hay cierta ironía que en este pequeño paraíso esto suceda.

sábado, 10 de febrero de 2007

INTERPRETACIÓN DE LOS LUGARES

En villa serrano, el interior del interior de Bolivia, baja de su ranchito Don Luciano viejito medio sordo para hablar con nosotros. El trata de imaginarse nuestro lugar, nuestro país, a partir de las cosas y actividades habituales del suyo... Así sus preguntas son sobre las siembras, si hay papas, maíz... sobre los animales, si sembramos con bueyes...
Nos pregunta sino tenemos que volver a nuestro pueblito a trabajar y si tenemos arma para defendernos.
De esta manera el crea una imagen de nuestra tierra y como vivimos.

La Paz, 30 y 31 de enero



La Paz nos recibió con lluvia, mucho caso no le hicimos y fuimos en busca del famoso alojamiento El Carretero, llegando cerca del mediodía. Se trata de un lugar muy parecido a la vecindad del chavo, tiene hasta el barril, en donde el personaje de chespirito se ahogaría porque es el desagüe del techo y donde se junta gente de todas partes. Entre los que conocimos el primer día se destaca Laura, de capital federal con quien fuimos a cenar a un bolichin de 3 Bs (1,20 $), con sopa, plato principal y tesito de coca riquísimo de postre. Parecía un bailongo con luces de colores, música muy melosa tipo cumbia y con pareja de cholos enamorados.
La ciudad es un bochinche eterno, el centro plagado de combis que gritan sobre su destino y taxis que te tocan bocina para que te subas o para que te corras. El mercado de las brujas
Presenta varios artículos típicos (tejidos y artesanías), dan ganas de dedicarle varios mates en los cordones de cada una de sus calles de piedra. Hay un museo muy bien presentado en una antigua casona colonial, gratis, que expone tejidos indígenas que llegan a tener hasta 18 siglos. Su ampliación moderna de mucho vidrio y transparencia, muestra monedas viejazas, cerámica indígena y trajes con muchas plumas (ojala estuvieras Kami conmigo para verlas).
El miércoles 31 amanecimos conociendo a dos cordobeses en el alojamiento, Santiago y Emiliano, (admiradores de Rayuela) uno de Jesús Maria, con quienes nos cagamos de risa un rato, antes de salir para Tihuanacu y el santi hacia Copacabana.
Para llegar a las ruinas subí hasta el cementerio y tome una “flota”, combi, de 10 bs. La entrada al complejo es de 80 bs (26 $) y el guía unos 10 bs en grupo lo cual vale la pena. Cierto escalofrió sentí al estar en este lugar que veía en las proyecciones de la cátedra de Historia, la pirámide ahora como un montículo en excavación, la Puerta del Sol, la plaza semisubterránea que contiene 170 cabezas (en piedra, tontos) que representa 170 grupos étnicos. Dentro del museo se expone la estela de benett o Pachamama, que no pude fotografiar pero hice unos lindos garabatos, de unos 7 m de alto que estaba en el Estadio de La Paz desgastándose. No entiendo mucho de excavaciones, pero me pareció que había piezas descuidadas y mucho que hacer y descubrir todavía (un poco de orden y poner huevo).
Hasta aquí llegaba el Titica, después hasta aquí la vegetación y los sembrados, luego la arena, la sed y el hambre. Aunque de verdugos distintos, los indígenas latinoamericanos están destinados a lo mismo.
A la vuelta hacia La Paz me baje en La Cejas, en el Alto, parte mas modesta de la ciudad. Esta Avenida parecía un hormiguero humano de los que volvían a casa y el mismo quibombo de las combis. Sin querer encontré un mirador tremendo hacia el centro, un lugarcito de rocas verdes en el cerro, única parte que se salva del hombrecito y sus precarias construcciones.
Díganle a la abuela Olga, que desapareció la Olla con la que me cocinaba milanesas, igual tome prestada de El Carretero una parecida.

Cochabamba, 28 y29 de ENERO.


Salimos el 28/01 a las 03:30 hs rumbo a Cochabamba, Yo con Nicolás y Luciano con Raúl, el esposo de la mama de Carolina. Debimos tomar la antigua ruta que tarda 10 hs, por que la ruta principal de 5 hs estaba intransitable dada la caída de un puente. Llovió muchísimo durante el viaje lo que produjo que diminuyésemos la marcha a 20 km/hs, circunstancia soportable gracias al bello paisaje.
Cochabamba es una gran ciudad, moderna y bien arreglada, con edificios y puentes, que reposa sobre las laderas de grandes y verdes cerros. Un cartel te da la bienvenida con la frase “ El lugar donde es primavera todo el año”, y un impactante Cristo te saluda al llegar con los brazos bien abiertos.
Almorzamos en un lugar de comidas típicas, donde dicen hacen la comida mas rica de toda Bolivia. No se si la mas rica pero la mas picante seguro, yo pedí un plato llamado “pique lobo” que te hace aullar como lobo de lo picante que es.
En casa de Elva, la mama de Augusto, nos hospedamos. Recorrimos a la noche la Plaza Colon, muy linda y ordenada, con una gran fuente iluminada el mejor estilo turinng (con las luces que ponen bajo los autos) y luego visitamos la Plaza de las Américas, donde una fuente de agua posee en el centro una luna de madera en cuarto creciente, que lleva talladas 3 caras mirando al cielo con una única cabellera trenzada. Esta obra, representa a las diferentes culturas Latinas, unidas en armonía y mutuo crecimiento ¿utopía o posible realidad?.
La mañana del 29 de Enero salimos caminado a subir el Cristo de la Concordia, la estatua de Jesucristo mas grande del mundo (incluso mas grande que el Corcovado en Río). Subimos los 1399 escalones que nos dejaron a 2800 msnm y en ruinas, pero valió la pena por la bella vista y por que nos ahorramos unos buenos pesos (el teleférico que te sube es una estafa). Lo que no imaginábamos es que esa tarde Fabián, el novio de la sobrina de Augusto, nos invitaría a jugar un partido de fútbol de salón, al cual no nos pudimos negar...dimos asco, no solo por que somos de madera sino por que además no corríamos nada del cansancio que teníamos.
Conocimos la Facultad San Simón, muy bien organizada, donde hay una fuerte movida política y la gran mayoría son tildados de Trosquistas.
A la noche Fabián nos invito a comer pizzas con cerveza,¡¡¡ que mas se puede pedir!!!, y luego visitamos un búnker de los mormones, construido para el supuesto “fin del mundo” en el año 2000. Este búnker tiene la particularidad de poseer en su cima un ángel de oro macizo valuado en millones de dólares...sin palabras.
Voy a contar como fue la trágica guerra civil que se desato, hace un mes atrás, en Cochabamba.
Los campesinos de los márgenes, principalmente de la zona del Chapare, y muchos enviados por el gobierno de Evo, desde la Paz (el lo niega) invadieron la ciudad pidiendo la renuncia del prefecto “Manfre”, con el fin de colocar en el poder a un integrante del “Mas” (el partido de Evo), ya que no logran conseguir los 2/3 que requieren para cambiar la constitución.
Los campesinos no se conformaron con un reclamo pacifico y comenzaron una serie de disturbios que concluyo con la destrucción de plazas y edificios municipales, entre ellos la prefectura, que termino en llamas. Al día siguiente el pueblo se junta en las calles y decide enfrentarse a los campesinos, que amenazaron en tomar las casas si no renunciaba Manfre. Así fue como se desata una violenta guerra, con machetes, palos, dinamita, cuchillos y armas de fuego, dando el saldo fatal de 2 victimas, una de cada bando.
Según me contaron, la victima campesina fallece de un disparo, pero la victima cochabambina fue golpeada con machetes, mientras cubría el cuerpo de su padre, un hombre mayor. Luego fue arrastrado y colgado del cuello en un árbol de una esquina importante de la ciudad. Quiero decir que los relatos comentados provienen de fuentes cochabambinas, por lo tanto no conozco la otra versión de los hechos. De todas formas, sea cual sea la otra versión, creo que con violencia no se llega a ninguna parte, y por lo visto los pueblos de América Latina, que hemos tenido nuestra dosis extra de violencia, aun no lo hemos entendido...¿ o acaso somos masoquistas?

lunes, 5 de febrero de 2007

Santa Cruz (22, 23, 24, 25, 26 y 27 de Enero)



Ya en casa de mis tíos, nos dedicamos a recuperar fuerzas, comimos a mas no poder, la exquisita comida de mi tía Marta, y nos metíamos en la pileta (Luciano se metía incluso cuando hacia un frío de no creer).
Entra las actividades que realizamos, adema de dormir comer y bañarnos en la pileta, se encuentran el vicioso juego de pocker que nos encontró todas las noches en la casa del famoso “Gringo”, un amigo de mi querido primo Pablo, donde pasábamos largas jornadas tratando de juntar plata fácil, cosa que no sucedió, aunque tampoco perdimos porque lo que Luciano ganaba yo lo perdía y así salíamos hechos.
Otra actividad fue la labor que nos encomendó Marta, al permitirnos lavar su auto y así juntar unos buenos pesos.
Silvina, mi prima, también nos dio trabajo al pedirnos que arreglemos su jardín, labor bien remunerada, aunque el trabajo que realizamos no quedo muy bien que digamos.
Augusto, mi tío, prácticamente no se encontraba en casa, por su arduo trabajo, sin embargo pudimos entablar una larga charla donde nuestros modos de ver las cosas chocaron un poco, pero rescato su insistencia y perseverancia en todas las cosas que el emprendió y emprende en su vida.
Un miércoles Pablo nos llevo a ver un partido de fútbol entre el Blooming vs. Stronger, lo que mas me llamo la atención es que los hinchas miran el partido sentados y solo se paran en el entretiempo para ir a comer, lo contrario que ocurre en Argentina. El nivel de juego de aquel encuentro dejo mucho que desear, perdiendo Blooming 2-0 y haciendo que los hinchas pidan la renuncia del técnico (esto si ocurre en Argentina).
Recorrimos un feria de ropa llamada “Barrio Lindo” en la que uno puede encontrar cualquier tipo de ropa, nosotros optamos por comprarnos ropa usada, si como leyeron ¡ropa usada!, nos compramos unas remera y pantalones a precios increíbles (2 remeras por 5 bs).
Gonzalo, un amigo de Pablo, y su familia, nos invito un rico almuerzo acompañado de una amena charla. También nos invito a comer Silvina y Javier, con quienes comimos comida mexicana, y no podía faltar la invitación de Marta y Augusto a comer un riquísimo asado (que conste que Bolivia también tiene rico asado, aunque no mejor que el de Argentina).
El último día salimos a bicicletear con Javier por un lugar llamado Colinas del Urubo, este sitio, alejado a solo 10 min de la gran Santa Cruz, es selva virgen con exuberante vegetación. Pedaleamos aproximadamente 1 hs y regresamos a armar los bolsos ya que al día siguiente partiríamos con Nicolás, sobrino de Augusto, y Carolina su esposa, hacia Cochabamba.
Quiero agradecer inmensamente el cariño y ayuda que nos brindaron en estos días, a Luciano y mí, toda la familia Valdivia, quienes pasaron a ser una parte crucial en este bello viaje que tanto ansiamos y planeamos. Les manda un saludo el Luchi y yo los quiero mucho…Gracias!!!.

domingo, 4 de febrero de 2007

La Ruta hacia la Higuera.



El 19 de enero salimos de Sucre con ansias de aventuras, el objetivo llegar a La Higuera, sitio donde murió Ernesto “Che” Guevara y continuar luego hacia Santa Cruz de la Sierra donde nos esperaban mis tíos y primos.
Temprano nos despedimos de nuestros compañeros de cuarto y caminamos unos 4 km hasta la salida de Sucre para hacer dedo. Así llego el primer dedo gratis en territorio Boliviano en una camionetita que funcionaba con gas de garrafa que nos dejo en Tarabuco.
Luego de dos horas de espera conseguimos un camión que nos llevo hacia Tomina. El camión estaba repleto de campesinos con sus frutas, muebles, bicicletas y demás elementos de trabajo como carretillas y palas. Por el camino se puede ver como algunos tenaces campesinos intentan hacer crecer sus verduras en la árida ladera de la montaña.
Al llegar a Tomina nos encontramos sin querer con una fiesta, la fiesta de San Marcos, la cual dura 15 días (del 15 al 30 de enero) y consiste en corridas de toros, bailes y mucha chicha, la cual se hallaba en el centro del campo de toreada, por lo tanto los ebrios toreros debían enlazar rápidamente al toro para poder beber (un toro joven que parecía no entender nada de lo que estaba ocurriendo, al igual que algunos toreros). Sin embargo había mas de un sediento que se mando a sacar la chicha sin asegurarse que el toro estuviese lo bastante lejos como para que no le clave los cuernos, por lo tanto pudimos ver más de una corrida desaforada para salvar su trasero. Los lugareños nos miraban con ojos desconcertados ya que no pasa ningún mochilero por esos lados, debido a la dificultad del camino y a la escasez de vehículos que lo transitan, nos convidaron chicha de maíz la cual sabe a anana fiz y querían que nos quedemos durante todos los festejos.
Salimos luego de disfrutar 2 hs de la fiesta en un camión hacia Padilla, donde dormimos en el Hospital tras presentarme como medico, una artimaña necesaria en esa fría noche.
El 20 de enero nos encontró yendo hacia Villa Serrano en una flota, por que nos habíamos cansado de esperar al costado del camino sin que pasase ningún vehiculo. Este pueblo vigilado por bellos cerros y surcado por un caudaloso rió nos recibió con la noticia que no saldría ningún vehiculo en todo el día. Pese a nuestra insistencia al costado del camino durante todo el día no conseguimos ningún transporte, por lo que tuvimos que hacer noche allí. Por suerte un señor, cuasi sordo por un tumor retro auricular, llamado Luciano, nos permitió armar nuestra carpa en una casa de adobe en construcción que pertenece a su hija.
Esa noche paso tranquila pero a la mañana del 21 desperté con una decena de picaduras que yo en un principio atribuí a mosquitos, hasta que el señor Luciano me dijo que eran pulgas, las que continuaron picándome el resto del día.
Logramos salir de Villa Serrano en una camioneta que nos dejo en un pueblito llamado Nuevo Mundo, donde se repetía la constante sorpresa de la gente ante estos seres extraños que cargaban inmensas mochilas. Allí un auto se detuvo y nos ofreció llevarnos hacia La Higuera y luego a Valle Grande por 120 bs, lo cual es mas que barato ya que el camino es muy sinuoso y todo este trayecto tarda en recorrerse mas de 7 hs.
Durante el camino debimos cruzar un río crecido llamado “el bañadito”, el cual tuvimos que cruzar caminando y el agua me llegaba a las rodillas. El conductor del auto la tenia bastante clara y quito las piedras del fondo del río para impedir inconvenientes y tapo la boca de entrada de aire del motor para que no le entre agua. El auto logro cruzar pero al salir estaba todo inundado y tuvimos que quitar el agua que llegaba hasta los tobillos.
El resto del camino hasta la Higuera duro 3 hs y fue muy dificultoso, el auto patinaba en las curvas de montana cuya tierra se transformaba en barro por el agua y algunos tramos eran de piedras puntiagudas que no permitían ir a más de 20 km\hs.
Llegamos a la Higuera, luego de cambiar una goma pinchada, un pueblito que consta con solo 200 habitantes y esta metido en la cima de un montana haciendo muy difícil su acceso. Mira hacia el Río Grande y sus habitantes viven del cultivo, cría de cabras y chancho y algo que pueden juntar de los turistas que llegan a la zona en busca de un Che que ya no esta.
En la Higuera, lugar donde en 1967 Ernesto “Che” Guevara apago sus ojos pero no sus lucha antiimperialista, queda un silencio ensordecedor, una nostalgia helada que punza hondo en el pecho, por que un gran hombre dejo allí no solo su vida sino también la de muchos Bolivianos que hoy sufren la opresión Norteamericana.
La estatua que allí yace muestra la cara mas conocida de Guevara junto a un altar en donde algunos se atreven a rezarle y otros dejan un habano encendido, para que en una ráfaga fugaz de viento una bocanada de humo le llegue al Che.
La escuelita donde murió, hoy ya no esta, en su lugar se construyo un museo, y la escuela se reemplazo por una más grande. Al lado del museo aun queda una casita de adobe de esa época que permite a uno reconstruir mentalmente esa el cuadro de 1967.
Hablamos con Miguel Cortez, que estuvo presente el día en que se produjo la captura de Guevara en la Quebrada de Churos, y nos dio su versión de los hechos en una detallada historia que demuestra haber sido contada varias veces.
Salimos rumbo a Valle Grande con 3 lugareños de La Higuera en el auto que nos espero hasta que terminamos de recorrer el pueblo. Ya en Valle grande tomamos rápidamente un colectivo que nos dejo, luego de 6 hs de viaje sentados en el corredor del colectivo, en Santa Cruz para arribar a las 24:30 hs en la casa de mis Tíos donde nos bañamos y me pude quitar las pulgas.